Mis Sitios: Betazeta, FayerWayer, Saborizante, VeoVerde, Wayerless, Zimio.
I’ve been on the internet since 1993, developing projects since 1996, and building companies since 1999. Read more...
Hace un par de semanas di una conferencia en la que me tocó hablar justo antes de una persona llamada Sergio Melnick. Yo había escuchado su nombre varias veces pero no lo conocía. En su presentación mencionó muchas cosas, pero hubo un término que me llamó especialmente la atención: La hiperconectividad. Aunque no lo abordó en profundidad, la pura mención fue suficiente para ser la mejor definición de muchas de las cosas que están sucediendo. No, no se refería al termino médico utilizado para describir las neuronas creando excesivas conexiones dentro del cerebro causando afecciones como esquizofrenia o convulsiones epilépticas. Se refería al fenómeno en redes de computadores en que todas las cosas que pueden o deben comunicarse en red van a comunicarse en red. No se preocupen si no entendieron nada, para eso estamos aquí.
La hiperconectividad era inevitable. Por un lado las diferentes innovaciones tecnológicas nos han traído nuevas vías de comunicación: Telefonía, videoconferencias, e-mail, mensajes de texto y una infinidad de servicios web que permiten comunicación, como Twitter, Facebook, o YouTube. Por otro lado otras innovaciones tecnológicas nos han traído nuevos dispositivos que nos permiten utilizar estas nuevas vías de comunicación en todo lugar, desde nuestros teléfonos, pasando por computadores de todas las formas y colores, hasta vehículos y televisores.
La hiperconectividad conecta todo con todo. Aunque el término se refiere inicialmente a una interconexión entre máquinas, el efecto también aumenta la frecuencia de conexiones entre los seres humanos.
Andando en taxi en Santiago le mando un email desde mi iPhone a mi mejor amiga que vive en Nueva York. A los pocos instantes tengo una respuesta escrita desde su BlackBerry mientras ella camina por Brooklyn. Mientras escribo esta columna sentado en mi oficina de Providencia, un compañero de trabajo sentado al otro lado de la oficina me hace una pregunta técnica por mensaje instantáneo y yo le doy la respuesta sin distraerme ni alejarme de la acción que estoy realizando en este momento. Mi polola me manda un e-mail con una linda foto que nos tomaron el fin de semana, yo le respondo con un mensaje de texto invitandola a almorzar, ella me responde con un llamado para que coordinemos la hora y el lugar. Después de varios meses viajando por Asia, mi hermana menor publica en Twitter que está disfrutando de Ko Phi Phi. Viendo que está conectada, le digo que nos encontremos en Skype para que me me muestre por videoconferencia la vista que está teniendo en Tailandia. Antes que termine el día laboral le mando un email colectivo a un grupo de amigos cercanos invitandolos a tomarse una cerveza en mi casa en un par de horas. La mayoría responde dentro de pocos minutos y nos coordinamos entre todos para encontrarnos cara a cara y reirnos un rato.
Eso es recién la punta del iceberg de la hiperconectividad. La verdadera hiperconectividad empieza cuando los mismos productos empiezan a comunicarse entre si. Un excelente y clásico ejemplo es el refrigerador avisandole a tu celular que la cantidad de leche disponible no va alcanzar para llenar el vaso que generalmente te tomas cada mañana. Otro más fascinante aún son todos los vehículos de la calle comunicando entre si su velocidad y posición, reaccionado a esa información y ayudando a evitar atochamientos y accidentes. Puedes reportar tu computador, celular o vehículo como robado y este inmediatamente desactivarse y declarar su ubicación exacta para que con la ayuda de la policía puedas recuperarlo. Cosas que hace un par de años hubiesen sonado a ciencia ficción y que hoy sabemos que llegarán en poco tiempo más. Hoy ya controlo la música que suena por los parlantes de mi casa remotamente desde mi celular, el mismo dispositivo con el que puedo continuar viendo la película que comencé a ver en la pantalla gigante.
No cabe duda que la reciente elección de Barack Obama para ser el próximo Presidente de los Estados Unidos de América es un evento histórico. Pero no me refiero a su raza ni su historia personal.
Por razones profesionales me tocó escuchar el discurso de aceptación de Obama en un hotel de Cancún. Sentado en la terraza, con las olas del Caribe de fondo, nada me distraía de lo que hablaba y como hablaba el flamante presidente electo. Su capacidad de oratoria es sobresaliente. Cautiva a su público y los tiene fijados en su persona. Nos entusiasma y motiva a ser liderados por ese personaje. Un personaje tan potente que incluso antes de ser nominado candidato, ya se había convertido en un icono popular.
Pero aunque para muchos parezca un ídolo distante, un elitista según otros, Obama logró que todos los que lo apoyaban sintieran que esta era nuestra candidatura. Este sería finalmente el gobierno de todos. La verdadera democracia.
El “gobierno de la multitud” que rezaba Platón y que nunca realmente llegó. Que todos tuvieran una voz y pudieran ser escuchados. Históricamente solo los más poderosos y privilegiados habían tenido la posibilidad y todos nos desencantamos con la política.
Pero en la campaña de Obama descubrieron la luz. Se dieron cuenta que el mundo había cambiado de la mano de la tecnología. Eliminaron los intermediarios y conectaron directamente a todos y cada uno de los que estaban interesados en apoyarlo. Les dieron una voz. Como nunca, los jóvenes, históricamente los menos interesados en política, reaccionaron en cantidades récord para participar en la posibilidad de construir un nuevo gobierno.
Crearon una comunidad en internet donde todos podían participar. La bautizaron “Mi Barack Obama” y entregaron todas las herramientas para ser parte de la campaña. Los ayudaron a coordinarse y hacer campaña voluntariamente dentro de sus comunidades.
Crearon diferentes grupos con los cuales el diverso universo humano se podía identificar personalmente. Latinos por Obama, Árabes por Obama, Homosexuales por Obama, Mujeres por Obama, Religiosos por Obama. Incluso recibió a los del bando contrario con el grupo de Republicanos por Obama. Hizo algo que nadie había hecho antes, dándole un espacio hasta a los niños menores de 12 años bajo la agrupación de Niños por Obama. Entre muchos otros.
Varias veces se ha hecho eco del capital monetario que fue capaz de recaudar gracias a su sitio web. Pero me parece mucho más interesante el capital intelectual que reunió.
A principios de Octubre me llegó una invitación muy curiosa. Partir por unos días a San Pedro de Atacama, junto a un equipo de National Geographic, para grabar un “road trip” por el desierto que luego sería presentado tanto en el canal de televisión como en YouTube. Obviamente cualquier oferta que involucre viajar por paisajes alucinantes la acepto sin pensarlo dos veces y esta vez hice exactamente eso. Pero la oferta se puso mejor aún.
Chevrolet está lanzando una plataforma web llamada On The Road Again, que va a permitir que las personas compartan sus experiencias de viajes. Por eso contrato a McCann para que hiciera el lanzamiento. Su propuesta fue invitar a 6 blogueros de América Latina a realizar viajes mostrando ciertas partes de su país y luego que ellos mismos publicaran esos viajes en sus blogs y redes sociales. Para lograr mayor impacto aún, coordinaron con NatGeo, el canal de cable de National Geographic, para transmitir esos capítulos por televisión en todo Latinoamérica. Eso fue exactamente lo que pasó.
¿La mejor parte? Para mi al menos, que me fascinan los autos y adoro manejar, fue tener la oportunidad de manejar 1.600 kilómetros por los paisajes más alucinantes del Desierto de Atacama.
Durante las próximas 6 semanas, se irán publicando en el canal de YouTube de On The Road Again y serán transmitidos por NatGeo, los “webisodios” de cada uno de los blogueros. El programa comienza esta semana, con la transmisión de mi viaje por el norte de Chile. Luego continúa con Fabio Baccaglioni (Argentina), Inti Acevedo (Venezuela), Rafael Ziggy (Brasil), Rafael Bayona/Patton (Colombia), y un bloguero por definir en Ecuador.
La experiencia fue absolutamente espectacular. Para empezar el equipo de la productora Color9 y Ferosa, fue la mejor compañía de viaje que se podía esperar. Con el director Diego Silva Pintos (con quien nos hicimos grandes amigos), y junto a María, Ezekiel y Daniel, disfrutamos del más espectacular atardecer en el Valle de la Luna, gozamos recorriendo el pueblo arqueológico del Pukara de Quitor, nos impresionamos con el oasis que es Toconao, disfrutamos bañándonos en la Laguna Cejar, nos tiramos en sandboard en el Valle de la Muerte, nos emocionamos con los Geisers del Tatio, meditamos con el pueblo fantasma que es la Salitrera de Chacabuco y — mi favorito personal — tuvimos la oportunidad de conocer desde muy cerca el Observatorio Paranal. Todos esos links previos llevan a sus respectivos episodios en YouTube, son ocho en total.
Si ya han visitado esos lugares, estos videos les traerán buenos recuerdos. Si no han tenido la oportunidad, espero se entusiasmen y un día los conozcan.
Una experiencia alucinante y completamente inolvidable. Pueden ver todos los videos en On The Road Again o pillarlos durante los próximos 7 días en NatGeo. Dan ganas de viajar.
Siempre me han fascinado las revistas y a lo largo del tiempo he estado suscrito a muchas, pero mientras más uso internet, menos veo revistas. Aunque la vengo leyendo hace 12 años, en los últimos 8 años no me he perdido una sola edición de esta única revista. Hace un tiempo me enteré que su editor Chris Anderson, venía a Chile y que lo traía nada menos que Poder & Negocios, la revista donde publico esta columna. No pude entonces evitar escribir y mencionar como Anderson ha sabido liderar una de las revistas que mejor ha entendido explicar los cambios qué están sucediendo en el mundo. Wired es mi biblia.
Wired fue fundada en 1993 por un equipo que incluía a Nicholas Negroponte, Kevin Kelly y John Battelle. Inmediatamente destacó del resto de revistas por su visión utópica del futuro — sin caer en futurología — y su cobertura del lado social y cultural de la ciencia y la tecnología. Personalmente fue inmediatamente una favorita. Pero en 1998 ya no quedaba casi nadie del equipo original y la revista cambió varias veces de manos hasta llegar a CondéNast. Acompañando la crisis del 2000, la revista pasó literalmente por una época de vacas flacas llegando a tener menos páginas que nunca. Pero todo cambió cuando llegó Chris Anderson en 2001.
Gracias al liderazgo de Anderson y al equipo que fue capaz de reunir, hoy la Wired está mejor que nunca. Recuperó su estilo liberal y utópico — y las tintas fluorescentes y metálicas de Plunkett+Kuhr. Empezó a tener portadas experimentales, unas con tintas térmicas, otras con la foto y mapa del propio suscriptor cubriendo todo su frente. Comenzó a poner titulares en portada que comentaban prácticas que habían surgido gracias a internet y que ahora se esparcían a otros ámbitos — el código abierto, la “cola larga” y el negocio de lo gratis. Muchos de estos artículos escritos por el propio Anderson, algunos incluso convirtiéndose en libros. El 2005 fue elegida la mejor revista de todo Estados Unidos y Anderson fue nombrado el editor del año — algo así como ganarse el Oscar a mejor película y mejor director, no hay mayor honor.
¿Cómo acabamos la pobreza? Una pregunta que todo el mundo quisiera responder y resolver lo antes posible, pero no hay una respuesta fácil.
Humildemente, quiero proponer uno de los caminos que debemos seguir y que probablemente pueda ser el más efectivo de todos: La tecnología. Personalmente creo que hay que empezar por preocuparnos del futuro, de los niños y niñas que van a liderar nuestro país en 20 años más. Quizás ése sea el plazo para erradicar definitivamente la pobreza.
Hace varios años me tocó conocer una ciudad llamada Cañete, ubicada 137 kilómetros al sur de Concepción, con 31.270 habitantes. No hay cines, ni grandes bibliotecas o extensas tiendas de música. Sin embargo en ese viaje, un día después de un taller, se me acercó un niño de 11 años y me entregó su tarjeta de presentación, impresa sobre cartulina con la impresora de su casa. Lamentablemente olvidé su nombre, pero recuerdo que en la tarjeta decía “Astrónomo Aficionado” junto a la dirección de su blog. Cuando le pregunté dónde aprendía sobre astronomía, me respondió lo que quizás debería haber sido obvio: “En internet”. Claro, era un niño que tenía la suerte de tener un computador y conexión a internet en su casa.

Hace 10 años llegó a mi casa un scanner. Era de mi amigo Coto Aldunate, novio de mi hermana Maria por esos años. Lo llevó a mi casa para un trabajo específico pero “se le olvidó” y pude jugar con él durante una semana. Lo pasé muy bien con ese scanner. Dan ganas de volver a tener un scanner. El 25 de septiembre de 1998 hice este escaneo.
Hurgando por un viejo disco duro guardado en la bodega encontré estas imágenes. Después del salto pueden ver otras “obras” hechas con la gentil participación de mis amigos en nuestros años mozos.
Me imagino que la mayoría ya ha visto este video. Puedo deducir, también, que a la mayoría nos produce la misma sensación: Rechazo. No me refiero a rechazo por la mamá idiota, ni al niño que roba una prueba, ni menos a la piratería. Me genera rechazo hacia los que atacan la piratería. Cada vez que voy al cine, cada vez que pago casi 10 dólares para ver una película, me obligan a ver esta horrorosa propaganda. Cuando me pongo a ver ciertos DVDs originales distribuidos en la región me obligan a sufrir con lo mismo — ¡ni siquiera se puede saltar! No la están viendo los que compran películas piratas, la están viendo los que pagan por ver películas originales.
Quieren atacar la piratería con moral — como dice mi amigo Vicente. Quieren atacar la piratería con ejemplos de vida que son radicalmente disimilares. Copiar una prueba para el colegio ni se acerca a comprar una película pirata. Especialmente cuando sabemos lo inmorales que han sido los estudios en sus prácticas que han llevado a que exista una industria de películas piratas. Todos sabemos que si los mismos estudios vendieran sus películas al precio de las piratas, todos pagaríamos. Después de todo, la gente que piratea igual está pagando — de lo contrario no sería piratería.
Esta campaña termina demostrando lo perdidos que están los estudios. La piratería no se revierte con campañas morales y mecanismos tecnológicos que amarran la información a un dispositivo (como el DRM). Se combate con mejores precios y un mejor mecanismo de distribución — de lo contrario nadie pagaría 5 dólares a un pirata por poder ver una película antes que en el cine.
Esperemos que saquen pronto esta campaña de los cines y los DVDs.
Lo reconozco. El título de esta columna es intencionalmente sensacionalista, para invitar a su lectura. Pero tampoco está tan alejado de lo que quiero plantear: Quizás Pink Floyd no estaba tan equivocado.
Parto por aclarar que no soy un experto en educación, no tengo un título universitario y mi único roce con la academia fue mi paso por el colegio, hace ya más de 10 años. Hablo entonces a partir de mi propia experiencia.
Mi gran preocupación con la educación, es que estoy seguro que si realmente queremos que Chile sea un mejor país en el futuro, debemos partir por invertir en el futuro de Chile.
He repetido varias veces, a quien me quiera escuchar, que necesitamos inyectar tecnología en los colegios. Necesitamos que todos los niños tengan acceso a computadores e internet. Ojalá un computador propio, o por último uno que puedan usar personalmente en su colegio. Somos un gran grupo los que llevamos un par de años gritando al viento, con buena reacción de los ciudadanos, pero poca acción de las autoridades responsables.
Siempre que lo he planteado, uno de los tantos miedos o excusas que me responden para negar su factibilidad es que habría que partir por reconstruir el sistema educacional. Eso significa, crear nuevos planes de estudio, invertir en la nueva infraestructura, adaptar los currículos para integrar esta nueva herramienta y, finalmente y con mucha complejidad, capacitar a los profesores y convencerlos para que aprovechen esta herramienta en sus clases.
El gran problema, dicen algunos, es que en la gran mayoría de los casos los alumnos serán más hábiles con esta “nueva” herramienta que sus profesores. Eso, deducen ellos, producirá un boicot por parte de los profesores para integrar los computadores en la educación. Quizás no estén equivocados, demosle el beneficio de la duda. Si es así entonces, tendremos que avanzar sin los profesores.

Con lágrimas en los ojos, después de haber liderado durante 33 años la empresa más grande de software que jamás haya existido, Bill Gates se despidió de sus empleados y apagó la luz de su oficina por última vez.
Al escribir ese párrafo, hasta yo me emociono. Parece que en las despedidas, todos olvidamos nuestras diferencias y alzamos las banderas blancas.
Bill Gates será recordado como el emprendedor más exitoso de todos los tiempos, el mismo que en 1999 llegó a tener un patrimonio de más de $100 mil millones de dólares — casi el doble del PIB que tuvo Chile ese año. Pero también será recordado como el mayor villano tecnológico de la historia, a raíz de las prácticas monopólicas de Microsoft, la fuente de su fortuna.
No cabe duda que Bill Gates es un genio. En la prueba para ingresar a la universidad, el SAT estadounidense, Gates obtuvo 1590 puntos de un máximo de 1600. A los 13 años tenía permiso para faltar a clases de matemática, para dedicarse a programar BASIC en el único computador de la escuela. Luego le suspendieron el permiso cuando descubrieron que estaba hackeando el sistema para inscribirse en las clases con las chicas más lindas. Todo esto en un año que los computadores eran gigantescas máquinas complejas e Internet ni siquiera era una idea.
No cabe duda que Bill Gates es un visionario. Muchas de sus predicciones han fallado, pero a la más importante le dió en el clavo. Mientras algunos altos ejecutivos tecnológicos dudaban del éxito de los computadores personales, Bill no iba a descansar hasta que hubiera un computador en cada escritorio y en cada hogar. Incluso Steve Jobs ha dicho que Gates fue uno de los primeros en entender que el secreto estaba en el software.
No cabe duda que Bill Gates es un gran hombre de negocios. Cuando IBM lo contrató para desarrollar el sistema operativo del primer IBM PC, Gates insistió en cobrarle sólo US$80.000 por el desarrollo y mantener los derechos sobre DOS. Ese mismo DOS luego se lo vendería a todos los otros fabricantes que, tal como anticipaba, iban a llegar.
Pero ser un hombre de negocios genial y visionario, viene acompañado de la envidia y muchos enemigos. Especialmente cuando sus prácticas de negocios hicieron que Microsoft lograra una posición dominante y abusara de ella con prácticas monopólicas. Sin contar que cuando la creatividad le faltó, no dudó en copiar las buenas ideas de otros. Demandas no le faltaron.
El fin de semana me encontré con una columna en el diario que tenía el mismo título que encabeza este post — sólo que en forma de declaración en vez de interrogación. Obviamente, todo lo que incluye “emprend…” en el título me llama la atención. Pero lo que me hizo empezar a leer fue la siguiente cita, destacada en el periódico:
“El sistema poco competitivo de muchas de nuestras áreas de negocios hace muy lejana la visión del éxito para la juventud. Aquí nadie cree posible quitarle el bastón de mariscal a los que ya existen.”
¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? Al ser un emprendedor, te toca relacionarte con muchos otros emprendedores. Quizás por eso la muestra de mercado que manejas comprueba que hay muchos que creemos posible quitarle el bastón de mariscal a los que ya existen, o ir a plantar una bandera dónde nadie ha llegado. Pero definitivamente no es un reflejo de la realidad.
No puedo estar más de acuerdo con su frustración por la imagen negativa que tiene en Chile ser exitoso económicamente. Siempre me ha parecido ridículo. Hasta China tiene una visión más capitalista que Chile. Allá su himno nacional los incita al progreso, al trabajo y al éxito económico — hacerse ricos. Los empuja a emprender.
Destaco de su columna y concuerdo con que la responsabilidad no es sólo del Estado — aunque el SII es un monumento a la burocracia. Cada día creo que el Estado debe ser más pequeño y eficiente.
También concuerdo que las grandes empresas son abusivas y menos humanizadas. Pero creo que esa ineficiencia y mal servicio, incitan más a desarrollar una alternativa más justa y mejor, que a frenar el emprendimiento. Algunas veces creando cooperativas de emprendedores que les pueden hacer el peso.
Eso si, a mi parecer la materia prima de la innovación en Chile es considerable y se está renovando con cada generación. Me toca trabajar con jóvenes que aún están en el colegio y ya tiene pequeños proyectos comerciales, proyectos de tiempo libre pero con gran potencial. Yo mismo empecé a trabajar a los 16 años, en el colegio, tal como lo hicieron algunos de mis amigos. Pero entiendo que su declaración es más una invitación a demostrar de que somos capaz, que una falta de conocimiento por lo que está sucediendo en otros colegios y universidades — especialmente en industrias que no involucran nuestros recursos naturales.
A continuación, los invito a leer la excelente columna de opinión publicada por César Barros en La Tercera, economista y presidente de SalmonChile, la asociación de productores de salmón de Chile.
Viajar es una de mis pasiones. Hace un par de días recibí un correo de una persona llamada Pedro Jareño que había creado una comunidad en internet en torno a los viajes, llamada Minube. En el email me contaba que estaba dando una vuelta al mundo y que estaría en Santiago poco más de 48 horas. Recordando que mi padre me había enseñado la importancia de la hospitalidad hacia los viajeros — especialmente a los que recorren el mundo — no dude en coordinar que nos viéramos. Como podrán imaginar, la conversación estuvo increíblemente interesante, no sólo hablando de los emprendimientos tecnológicos en España y Chile, sino también de las experiencias que le había tocado vivir en los países que ya había visitado (incluyendo Brasil, Japón, Tailandia, Singapur, etc).
Pero mi parte favorita fue lo bien que armó el viaje. Para empezar la idea hace tanto sentido con su proyecto web, que los auspiciadores no dudaron en aportar con todo, desde los pasajes y hoteles, hasta las cámaras de foto y video. Luego en cada lugar que iba llegando, coordinaba reunirse con blogueros, que siguiendo la Guía del Bloguero Viajero Internacional, lo han recibido de brazos abiertos y lo van conectando con otros blogueros en otros destinos. En este momento debe estar volando sobre alguna parte del planeta, pero con todo el ajetreo de aviones y hoteles (y cambios de horario), Pedro encuentra el tiempo para grabar y subir videos de las personas que ha ido conociendo. Como el video que me hizo y que podemos encontrar arriba de estas líneas, o como los otros videos que no tienen desperdicio y podemos encontrar en su bitácora viajera.
¡Buen viaje Pedro, y nos estamos viendo en alguna escala de tu viaje!
En mi columna anterior hablé sobre “Santiago Valley”, y como estamos viendo que Chile se está convirtiendo en un foco de desarrollo tecnológico. O al menos desde aquí, eso es lo que parecía.
Poco después que escribí la columna donde me referí a varios emprendimientos tecnológicos locales, partí a Silicon Valley junto a los integrantes de algunos de esos proyectos. Los gastos de varios de ellos fueron financiados por Corfo en una “misión empresarial”, yo partí por mis propios medios debido a las torpezas de Corfo — pero eso es material para otra columna.
Estando allá se me abrieron los ojos y me di cuenta que aunque creemos estar cerca de ser un actor global relevante en el ámbito tecnológico, en realidad estamos muy lejos de lograrlo.
Aunque estando en Chile, escuchas y conoces a proyectos en internet que son líderes regionales y mundiales en sus áreas, sales del país y pocos han escuchado de ellos. Con suerte en América Latina y el Caribe algo saben de nuestro “liderazgo tecnológico”. Pero te embarcas hacia Estados Unidos y la ignorancia sorprende.
Para los empresarios tecnológicos en Silicon Valley — el corazón del desarrollo tecnológico mundial — América Latina se puede resumir en México, Brasil y Argentina. Del primero saben menos de lo que uno espera, considerando que un 15% de sus habitantes provienen de ese país. De Brasil saben que es grande y al menos saben dónde queda Argentina. Tuve la oportunidad de reunirme con inversionistas de un importante banco de inversión que me sorprendieron al preguntarme “Where is Chile?”. Un mal primer paso cuando estas buscando capital extranjero para proyectos locales.
Este video deberían usarlo en vez de un captcha. Si ves este video sin reirte, eres un robot. 35 headshots en 32 segundos. Futurología: En el año 3079 las personas se seguirán riendo de este video.
Latest: September 7th, 2008

Desde hace un mes que si tratas de ver este sitio desde un iPhone (o celulares con Google Android) verás el sitio que aparece en la foto superior. También si ingresas desde un Smartphone (BlackBerrys, Palm, etc), verás un sitio preparado para teléfonos que soportan HTML (en vez de WAP). Estoy usando un plug-in para WordPress llamado WP-PDA que me ha fascinado, porque me permite hacer exactamente lo que quería: Detectar que tipo de dispositivo quiere ver el sitio y presentarle un theme de WordPress apropiado. Lo estuvimos usando en Wayerless y nos dió algunos problemas, por lo que al parecer vamos a tener que perfeccionarlo para el resto de los sitios de Betazeta. Pero aún así, lo recomiendo ya que funciona perfecto para la mayoría de los casos.
Mi recién casada hermanita Luz y su marido Mario se fueron de luna de miel a Asia. Pero no es cualquier luna de miel. Congelaron sus trabajos, vaciaron los ahorros, hipotecaron la casa, guardaron los muebles, empacaron una mochila de 6 kilos cada uno y se fueron por 6 meses a mochilear por Asia. Apenas llevan 10 días y ya han estado en Bangkok y Beijing. Están publicando todo lo que han aprendido y registrado, subiendo posts, fotos y videos en su blog. Las historias y las imágenes están alucinantes, absolutamente imperdibles. Eso si que es luna de miel. ¡Buen viaje!
Partamos de la base que me fascinan las películas de superhéroes y que Robert Downey Jr. es uno de mis actores favoritos. Aún así no me han gustado todas las películas de superhéroes ni de Downey Jr. Debo aclarar eso por la declaración que voy a hacer a continuación: Iron Man es una de las mejores películas que he visto el 2008. Escaló rápidamente y definitivamente a mi Top 10 de todos los tiempos. Tiene todos los ingredientes perfectos de una película de superhéroes, pero a eso hay que sumarle dos cosas propias de Tony Stark, el personaje que se viste de Iron Man, que traen la perfección a esta película. La primera es que se convierte en superhéroe por decisión (y no por la picada de algún insecto radioactivo, ni la muerte de un familiar). La segunda es que reconoce públicamente su identidad secreta, lo que le permite poder disfrutar el hecho de ser un superhéroe. Dos pulgares hacia arriba. Ahora a esperar Iron Man 2 y Iron Man 3.
He estado enamorado de estos parlantes desde la primera vez que los vi el año 2000. Apple quería tener parlantes que combinaran con su línea de productos, pero no estaba dispuesta a meterse a la fabricación de parlantes. Hizo una alianza con Harman Kardon, proveedores de sistemas de sonido para marcas como Mercedes-Benz, BMW y Land Rover. Apple hizo el diseño industrial e ingeniería mecánica, Harman Kardon aportó con su experiencia en sistemas de audio de alta fidelidad y se encargó de la fabricación y distribución. Así nacieron los Harman Kardon SoundSticks, que ocho años después siguen sorprendiendo.
Durante años los miré, pero el precio me parecía exageradamente caro — especialmente si por 40 dólares tenía parlantes con subwoofer conectados al computador que sonaban bien. Finalmente, hace una semana, en un viaje a San Francisco los volví a ver. Esta vez obvié los US$180 que costaba y decidí finalmente comprarlos. No sabría por donde empezar a explicarles lo increíbles que son y lo espectacularmente bien que suenan. Ahora estoy escuchando detalles, en todas mis canciones, que antes pasaban desapercibidos. Ahora entiendo la diferencia entre un parlante de 40 y uno de 180. Ya publicaré en FayerWayer una revisión más detallada, pero si estás pensando en comprarlos, hazlo que no te arrepentirás.
Anoten otro punto más para Los Mono y otro menos para los medios tradicionales de este lado del mundo que nunca le vieron el potencial. iTunes Music Store, la segunda tienda de musica más grande de Estados Unidos (después de Wal-Mart) elige una canción todas las semanas y la destaca en su portada. Esta semana el honor se lo llevó Promesas de Los Mono, la misma canción cuyo video creado por Pablo Gonzalez estuvo destacado en la portada de YouTube el año pasado. Si tienes una cuenta en iTunes, aprovecha de bajar la canción legalmente y gratis. ¡Felicitaciones Vicente, Seba, C-Funk, Nea y Pablo!
Pucha que son capos mis amigos.
La primera vez que ví ésta película, me la repetí dos veces más en la misma semana. Anoche la volví a ver y me volvió a fascinar. Stranger than Fiction está en mi Top 3 personal del 2007. Will Ferrell haciendo un papel serio, para variar, demostrando que es un gran actor. Maggie Gyllenhaal más linda que nunca. Una historia de amor surrealista. Con Emma Thopmson como una narradora que va escribiendo la vida del protagonista a medida que avanza y Dustin Hoffman como el profesor de literatura que lo ayuda a entender si su vida es una tragedia o una comedia. Yo prefiero no saber mucho de la película, así que no cuento mucho, pero la secuencia introductoria debería ser más que suficiente para convencerte de verla (la puedes ver al final de este artículo). La edición en Blu-ray es una de las mejores que he visto, de espectacular calidad.

El jueves pasé frente a un kiosko en la moto, leí este titular y no lo pude creer. Llegué a la oficina y le pregunté a algunas personas, ¿en verdad el titular de LUN hoy es que una mujer no tiene cirugía? No puedo creer que LUN tenga un Editor en Jefe o Director que haya dicho “Este será el titular del periódico más leído del país, esta es la conversación que el país debe tener hoy”. Nunca he visto una noticia menos noticia, lo que llama más aún la atención viniendo de un tabloide que ocupa toda su portada para una cosa. ¿Esta no-noticia es superior a todo lo demás que está dentro del periódico? Entonces definitivamente no lo voy a comprar, ya que si todo lo demás es menos interesante que esto, debe estar vacío. Ah, y la mamá de una amiga tiene 50 años, 3 hijos, cero cirugía y un cuerpo mil veces mejor que el de la portada. LUN ha vuelto a bajar la vara.